De: David Vegue
Antes de entregar su libro a imprenta
Lezama Lima pedirá a Cortázar
sus ojos y su boca
acaso una opinión,
el primer animal visible de lo invisibleque es la luz,
y su mano que no es de este mundo
sobre las páginas y su don.
Cortázar aceptará. Días
más tarde, rodeado de horas
preguntará al autor
sobre el peculiar uso
-sombras, danza, dirá-
que hace de las comas.
Lezama Lima saciará su hermosura.
Soy asmático. Pongo las comas
según el ritmoimplacablede toda mi respiración,
para que yo pueda leer lo que escribo sin ahogarme.
Que sea igual con la ciudad, con el amor.