Poema para el que sueña con la familia

Ayer soñé con tu familia.
Soñé con tu hermana,
con tu padre en el salón de tu casa.
Los veía desnudos
y extraños, de color rosa.
Cerditos de piel limpia
y suave, sin partes íntimas.
Era una especie de cuadro
de las señoritas de Avignon.
Bailaban en lo borroso.
Alguno de ellos dijo: te amaría
pero ya no sé amar,
alguno de ellos dijo
aquí en los sueños
está la perfección
de la que carece
lo perfecto.

poema para el que regresa de las otras guerras


De: Cristina González Taboada

" Pienso en el calor que arruga la palabra
Alrededor de su hueso, el sueño que se llama nosotros. "

Tristan Tzara

Sólo quiero ser el tacto de tus manos por mi piel
con los ojos cerrados:
El alma embaucadora de los catorce años,
la crueldad de los niños del recreo,
el muñeco de nieve de aquella primavera
en la que estuve triste,
la verdad que no duele saliendo de mis labios
y entrando hacia los tuyos,
como un pozo de besos
sin fondo y hasta el fondo de tus brazos.

El tacto de tus manos en mi piel que pregunta:
Dónde acaban los versos y películas,
dónde empieza el amor si es que ha existido,
este pensar traidor que nos arropa,
la linea que separa tu ausencia de mis manos
("Ni siquiera la lluvia las tiene tan pequeñas"),
ni siquiera la lluvia...

Quizás vengas herido de otras balas
no he venido a curarte.
Sólo quiero mirarte de reojo
tirados en la hierba
de un encuentro casual al borde de un abismo.

Mientras mi piel siente el tacto de tus manos
abro un interrogante al sol y al viento:
Dónde está tu pais desencantado.
Iré a llevarle flores.

Poema para el primer beso

Quiero morir siendo niño.
que el único beso sea
el de la hoja contra el suelo.

Quiero morir siendo niño.

Poema para las princesas sin boca de fresa y heroínas miles


De: Purificación Jiménez Herrero

Ahora que ibas a arrepentirte del cuento,
De borrar las palabras de su personaje,
-tal vez tú naufrago-.
¿Podrías prestarle tu merca?,
¿O bordarle un escudo?

Cuando acabe la historia y el castillo esté destruido
-llámalo golpes si quieres-,
¿Querrás contar con hadas y agujas de rueca?
- ya no editarían tu prólogo-.
¿Querrás pedir un deseo y hacerlo volar?

Hay un reino, a lo lejos, donde tú vives…,
No podemos ir allí sin habichuelas mágicas
-no las nombres mejor-
Sus lobotomizados soldados nos impedirían el paso
Y rapunzel a estas alturas ya está ciega.


¿Cambiarias la capa, aun roja, por un beso al sapo?,
¿O por un conejo hipnotizador?,
¿O esperarás mejor, al cabrón centauro que te salve?

No existe por siempre jamás frente al lavabo
-tampoco Peter Pan-,
Y tus pulmones cansados de cantos de sirena;
Tus venas de dragones blancos confusos,
Tu boca y tu sexo de merlines encantadores,
¿Dejarán algún día de perseguir a la bestia?

Poema para una mujer rodeada de hombres

Original de Kike Camarena

Nos hicimos fotos:
tú en mi cámara, yo en la tuya.
Eras la musa del Café Lisboa,
el café tocado de glamour.
"Qué hace el enano entre las putas.
Y las putas, qué esperan del enano."
Leo en José Pérez Olivares.
Y me pregunto
qué hace una musa en estos versos.

Poema para un escritor frustrado

Hubo un tiempo en el que fui locuaz,
podía decirlo todo con solo chasquear los dedos.
Ahora vivo de la nostalgia y la pedantería,
mendigo por las calles para poder tomarme este café.

Poema (o Canción de amor) para la noche de Valencia

Una ciudad en la que llueven frutos,
con esta luz,
esta verdura,
bien vale nuestro alegre nomadismo,
este estar en la luna
si tus ojos castaños me vigilan.

Poema (o canción desesperada) para mamá Panero

[El original es un caligrama (pronto subiré la foto)]

Pienso en la ubicuidad del lanzador de disco,
en la palabra incesto.
Desde el cuarto de baño oigo
su pie
reteniendo el aliento

oh,
ah,
Lolita.

Poema para el que espera en silencio


De: Purificación Jiménez Herrero

Justo cuando suba la marea, pasa,
entre labios y puertas cerradas, en mitad de la despedida.
Entre el humo de dos o catorce cigarros,
escúchame sólo a mí, al que nada dice y siempre te espera.

Entre abrazos y dudas, en la mirada esquiva,
déjame que te regale la pausa,
la respiración,
y cuéntame sólo a mí cómo afrontar
tanta insolencia.

Poema para el que disfruta del viaje en tren sin importarle el destino

Es que me gustan los profesores
qué quieres que te diga
me gustan los hombres magos que me enseñan
de qué va el mundo y me sorprenden
con verdades de perogrullo.
"Pero todo el mundo acaba aprendiendo"
me dice mi amigo tonto
Pero no es el qué, es el cómo.
Yo no quiero que aprendan.
Yo quiero un novio ilustre que venga
ya sabido, que abra la mano y diga: Voilà!
Y aparezcan cinco dedos.

Poema para los que prefieren un silencio absoluto a cualquier cosa absurda.

(...)

Poema para una que mira por la ventana

Esta es una de las noches en que me vuelvo loca.

"La luna produce una esquizofrenia extraña",

dijo.
"La luna produce una esquizofrenia extraña".

Poema para el padre que no tiene dinero para comprarle la psp a su hijo y tiene que salir a jugar con él al fútbol todos los sábados por la tarde

Antes que nada deberíamos preguntarnos
si en las ciudades modernas
queda algún lugar donde poder jugar.
¿Puede un padre jugar con su hijo
en la cárcel fingida del polideportivo del barrio?
¿Puede jugarse al fútbol
en esos parques tristes
por los que no pasa nadie?
Yo pensaba en la crisis de valores,
en los problemas económicos y morales,
en la frustración del niño
-será el hazmerreír de sus amigos-
por no tener soporte
para la última versión actualizada
biend del Fifa, bien del ISPro,
o de ambos.
Yo pensaba en el padre que se jode
sin tarde de descanso porque el crío
exige algún cuidado
y toca los cojones.
Y me acabo encontrando
en un atolladero sin salida.
Desafortunado padre,
te hará falta inventiva.
La vida
te ha agarrado
por los huevos.

Poema para la ciudad que es tuya y no te pertenece

Supongo que ponen villancicos en las plazas mayores de todas las ciudades/
pero ni siquiera eso puede sentarte bien./
Quiero ser como los niños que te miran de frente y se olvidan de ti en cuanto pasa un pájaro./
Odio tus zapatos y tu acento,/
tanta seguridad sentada en el vacío./
No sé si todo esto es dramático o absurdo./
A veces, me gustaría poder entrar en el primer café.

Poema para la amante enamorada de un músico que deja embarazada a la novia (2)

Si una vez, si algún día
me dijeras -no sé
por qué escribo esto, no sé.-
Tú ya lo sabías, tú:
-Sí, claro, dime,
dímelo-
eres la que no llama nunca,
eres la que se duerme de cansancio
-¡podría ser tan fácil!-,
eres la que recibe los susurros,
eres la buscada a oscuras, la encontrada en luces,
eres la que -quiero decirte algo pero no sé,
ni siquiera conozco tus deseos-,
eres la que decide y no decide nada
pero tranquila, él:
será infeliz,
acabará escribiendo una canción
y cambiará pañales.
Yo,
que no he dejado a nadie embarazada:
te escribo este poema,
por si acaso

Poema para la amante de un músico que ha dejado a su novia embarazada (I)

Suena una canción de Brassens
en tu voz
por la guitarra ya vieja mientras
tanto
pienso en algunas cosas
Por ejemplo que
los bosques son árboles
abrazados
o que
el naranjo ha llorado esta noche
y las burbujas llenaron la casa
de hue()cos

Si dejaras de cantar
(mi amor)
y te marcharas
por la estantería de los libros
viejos.

Tímida fiera, bello ninfo
que huye vestido de culpa.

Dime

¿Por qué ella?